miércoles, 25 de noviembre de 2009

El martirio en América Latina


La ofrenda generosa de los hombres y mujeres de América del Norte y de América Latina y del Caribe ha sido semilla de miles de millones de cristianos católicos y no católicos. Sus vidas han sido una clara configuración con el evangelio de Jesucristo y con su cruz redentora. La opción preferencial por los pobres, la lucha por la paz y la justicia, la búsqueda incansable de la verdad, la denuncia valiente de los abusos y la esperanza de un futuro mejor para nuestros pueblos, les hicieron ser mártires en este ambiente plagado de injusticias, corrupciones y dictaduras, que solamente oprimieron y aún oprimen a los más débiles y no les liberan de su indigencia y pobreza en la que se encuentran.

La Iglesia oficial ha intentado solapar y hablar muy poco del martirio de tantos en América Latina, porque creyó y cree aún que no han sido verdaderos mártires y que su sacrificio ha sido porque no supieron ser neutrales ante la fragante sociedad convulsionada de Latinoamérica. Me parece absurda, la forma oficial de pensar, porque Cristo optó por los pobres, la verdad y la justicia, y esa opción le costó la vida, Mons. Romero, Emilio Mignone, los miembros de la UCA, Carlos Mugica, Rutilio Grande, Angelelli, no optaron acaso por los pobres a los que Jesús tanto amó en su vida histórica, por qué no llamarles mártires de la fe y de la Iglesia universal. No me explico aun qué concepto de martirio tenemos para el siglo XX y XXI.

La opción por los pobres causa desinstalación, desacomodo, y purificación, cosa sabida, que no es asumida por los conservadores, porque no pueden perder su clase ni su dignidad. ¿Qué paradójico? Tengo entendido, como dice Monseñor Romero: que. "La Iglesia sufre el destino de los pobres: la persecución”. Entonces, por qué tanta resistencia a la opción preferencial por los pobres. Por qué un ala de la Iglesia no quiere optar por los pobres, por qué no quiere ser voz de los que no tienen voz, por qué. La respuesta está plasmada al inicio del párrafo, pero sin duda, esa postura no agota el ser de la Iglesia, porque la Iglesia, no es sólo la jerarquía, sino todo el pueblo de Dios y es en ese pueblo enorme en el que los mártires de nuestro pueblo, ejercieron su servicio con su propia sangre, y optaron por el destino de los pobres, y se ofrecieron como victimas por la culpa suya y por la culpa de sus verdugos y asesinos. La injusticia y la maldad, no reinaran, se podrá matar el cuerpo de los hombres y mujeres que lucharon por la justicia, pero no se borrará de la memoria histórica del pueblo la causa por la que estos y estas han muerto. No serán mártires en el sentido canónico, pero lo son para el pueblo, porque el pueblo así lo atestigua en sus testimonios.

La vida encarnada de los cristianos del siglo XX en una comunidad, cultura, pueblo y nación, permitió el martirio, no por accidente, sino por opción y compromiso con la liberación de los pobres. Los mártires latinoamericanos vivieron a carne propia la injusticia, la soledad, la indigencia, la intolerancia y la pobreza que se vive en este continente, y desde ese encuentro con la realidad protestaron para que todo sea más justo y más humano. Sus protestas desencadenaron una oleada de persecuciones y asesinatos, no sólo de ellos, sino también de muchos otros hombres unidos en la causa común: la justicia, verdad y libertad. Su postura, incomodó a los grupos de poder civil y eclesial, quienes de inmediato iniciaron la represión y la subordinación. Los que hablan con claridad incomodan a los que aparentan la justicia, la verdad y la libertad. Los que protestan, para el poder civil, son antisociales y deben ser eliminados, porque “muerto el perro muerta la rabia” y para el poder religioso-jerárquico son comunistas y antiortodoxos, y deben ser censurados o minusvalorados, porque se alejan del sentir de la Iglesia oficial ¿En donde queda entonces la protección y compromiso civil y religioso con las personas que buscan la dignificación de los otros seres humanos? ¿Es una sociedad civil y religiosa humanizante o es una simple manipulación de poderes que responden a intereses de unos pocos y no de todos? La misma lógica de ceguera religiosa y política fue la que mató a Jesús de Nazaret y a todos sus seguidores que optaron por los pobres, la justicia, la verdad, la libertad, la dignidad y la humanidad humanizadora y por qué no decirlo la de nuestros mártires latinoamericanos.

El martirio entendido, desde el martirio de Jesucristo tiene una dimensión mística, eclesial, moral, profética de anuncio y denuncia, política, práctica, psicológica, y apostólica, porque el mártir, morirá para sus detractores; pero para la Iglesia, que es el pueblo de Dios nunca morirá, vivirá eternamente en la memoria histórica, así como Cristo Resucitado habita en nuestra eón por medio de su Espíritu. Los mártires habrán sido sacados del protagonismo histórico, pero su “muerte cristiana por excelencia” ha sido y es un signo de que los cristianos están verdaderamente comprometidos con la liberación de los pobres y oprimidos a causa del abuso de poder y la mentira (cf. D.A. 220). Ellos no callaron la opresión, ni encubrieron la realidad, sino que la denunciaron, para que la vida en nuestros pueblos sea nueva y no albergue en sus entrañas signos de muerte y desolación, sino vida y esperanza. Su amor por la humanidad y por su pueblo, les hizo dar lo más preciado para ellos, su vida. Por eso, son en si mismos “profecía contra la injusticia y utopía de vida” que intenta eliminar y combatir el mal de este mundo a fuerza da bien.

El testimonio que dieron los mártires (cf. D.A. 98) es una ofrenda de amor y no ha sido puramente un acto de valor, sino una opción de vida, de fe y de configuración con Cristo, porque supieron adorar a Dios en Espíritu y en verdad, y desde esa adoración supieron rechazar las falsas veneraciones a dioses como el poder, el tener, la injusticia y la corrupción. Su corazón supo darse hasta el extremo, no tuvo reparos en expresar el amor de Dios, ni de reservarse nada para si, se dio totalmente como Cristo lo hizo, hasta el extremo. Sin el motor del amor, toda ofrenda es inútil y todo acto se queda hueco y vacío. El amor es el que permite la docilidad al espíritu, y que hace hervir la sangre cuando nuestros hermanos de raza, lengua, pueblo y nación son explotados, manipulados y humillados por ser indígenas, negros o por ser mujeres o niños.

Los mártires son el espejo del ser de Dios inmerso en la historia de la humanidad y en las penurias que esta tiene que atravesar en su existencia. Son los compañeros de camino del pueblo. Son los que han dado todo de sí para que este pueblo hambriento de paz, justicia y amor se sacie. Su opción ha sido y es la opción de la Iglesia latinoamericana, que muy bien lo resume el Documento de Aparecida en el número 396 ratificando la opción preferencial por los pobres y la nueva evangelización en la que ésta, esta llamada a ser sacramento de solidaridad, amor y justicia entre todos nuestros pueblos. La Iglesia no puede morir a su vocación profética y no puede negarse a denunciar las estructuras de pecado que existen en el mundo de hoy aunque esa valiente opción le cueste la propia sangre de sus miembros. Ella no puede quedarse en el ostracismo eclesial, sino que debe abrir su corazón para ser luz del mundo, como lo son sus mártires en America Latina y en todo el mundo y para que el mundo oscurecido por el odio, la corrupción, la venganza y el rencor empiece a tener luz y se ponga a ver desde otras dimensiones la vida de los seres humanos y de todo lo que hoy nos rodea.

martes, 25 de agosto de 2009

¿PUEDE SER UN CRISTIANO PARTIDARIO DE LA PENA DE MUERTE?

¿PUEDE SER UN CRISTIANO PARTIDARIO DE LA PENA DE MUERTE?

La interrogante planteada es amplia. Requiere de mucho cuidado para responderla, porque nos podemos encontrar con distintas posturas a lo largo de la historia que al buscador de tesoros escondidos y al empirista lo harían bacilar. Por eso, nosotros, adoptando una postura cristiana, en este trabajo, haremos una breve definición de la pena de muerte, su historia y finalmente daremos una visión civil y otra moral-cristiana que responde a cabalidad nuestra opción por la vida y no por la muerte.

I. La Pena de muerte.

La pena de muerte, es “la sanción jurídica capital, la más rigurosa de todas, consistente en quitar la vida a un condenado mediante los procedimientos y órganos de ejecución establecidos por el orden jurídico que la instituye”.

Para Ignacio Villalobos la pena de muerte o pena capital es “la privación de la vida o supresión radical de los delincuentes que se considera que son incorregibles y altamente peligrosos”.

Por lo tanto, se concluye que la pena de muerte es la eliminación definitiva de los delincuentes que han demostrado ser incorregibles y por lo tanto un grave peligro para la sociedad.

II. Breve historia de la pena de muerte.

La pena de muerte o pena capital ha existido a la par con la humanidad, en la cultura griega, romana y hebrea se aplicaba para castigar a quienes cometían violaciones de las leyes del estado. Y puede decirse, que esta sanción ha sido conocida por casi todas las culturas[1], teniendo algunas variantes como por ejemplo el tipo de delitos por los que se imponía, siendo el más común el delito de homicidio. Igualmente por los delitos que actualmente conocemos como patrimoniales, delitos sexuales, delitos contra la salud (como lo era la embriaguez consuetudinaria) delitos del orden político, así como militar, lo mismo para lo que hoy conocemos como delitos del fuero común y federal.

Las formas de ejecución de la pena fueron muy variadas de acuerdo a los usos y costumbres de los diferentes pueblos, había entre otras: la lapidación, la rueda, la crucifixión, el garrote, la hoguera, todas eran formas muy crueles, ya que su finalidad consistía en imponer el mayor sufrimiento al delincuente condenado a dicha pena.

La pena de muerte inicialmente fue concebida como una aflicción, retributiva originada por la comisión de un delito, apareciendo así prácticamente en la totalidad de las leyes antiguas. Posteriormente, al llegar el cristianismo que predicaba el amor por el prójimo, el carácter divino de la vida, sentó las bases de las tendencias abolicionistas[2] de esta sanción.

Por lo que respecta a las sociedades precolombinas, se sabe que aplicaban las penas consistentes en palo tormentos o la muerte, siendo el gran sacerdote quien las imponía. Éste no sólo ordenaba las ejecuciones, sino que luego se cumplían inexorablemente.

En el siglo XX “la pena de muerte se aplicó a discreción en la mayoría de las sociedades americanas, sin embargo, la prevalencia del cacicazgo político, el ejercicio indiscriminado del poder por los dictadores que se encuentran al servicio de las oligarquías nacionales y de ciertas potencias extranjeras, que vieron en esa situación oportunidades para justificar y consolidar sus pretensiones imperiales sobre países a dominar, es decir el abuso de esta sanción, motivado por la injusticia social, trajo como consecuencia la confusión entre los criterios humanistas radicales que pugnan por la necesidad ya no de disminuir su aplicación sino de lograr su abolición, desconociendo de esta forma su utilidad y justificación”[3].

III. Distintas visiones de la pena de muerte.

1. Visión civil.
En el recorrido histórico, de la aplicación de la pena de muerte, nos hemos encontrado con que ésta ha formado y forma parte de los medios de represión social que ejerce el estado o la legislación de un determinado ámbito cultural, para con los individuos que violan el bienestar y estabilidad de la comunidad humana. No obstante, como veremos más adelante, “la pena de muerte ha experimentado una profunda evolución a lo largo de los siglos, que va de la venganza privada a la represión social, para irse atemperando poco a poco por influencia del cristianismo y después de los abolicionistas laicos”[4].

a. La pena de muerte como venganza privada. Al principio la pena de muerte la imponían las células fundamentales de la sociedad, como la familia el clan o la tribu. El jefe del grupo social podía disponer de la vida del culpable, cuando el crimen era cometido dentro del grupo. Pero si el crimen lo cometía alguien extraño al grupo, la sanción revestía la forma de venganza colectiva como todavía existe en ciertos ambientes sardos y sicilianos (Vendetta) .

b. La pena de muerte como represión social. A medida que se afirma la autoridad en un grupo social más vasto que la familia, como ocurre, primero, con la ciudad en el neolítico, o más tarde con el estado, la venganza familiar se transfiere poco a poco a los poderes públicos, hasta perder totalmente su competencia la familia en este terreno.


· Orden público. La sociedad se preocupa ante todo del orden público. Se elimina en primer lugar, a los asesinos, pero poco a poco la sociedad extiende el concepto de orden público, aplicando la pena de muerte a los que violan la propiedad privada con robos, saqueos, incendios, a los que atentan contra la persona del otro con adulterios, raptos, violaciones y a los que traicionan al país con la rebeldía, la subversión y el espionaje.

· Tabúes religiosos. Dada la fuerte influencia de la religión en las sociedades antiguas, no es de extrañarse que ella lo haya aplicado por atentados contra el pueblo, sacrilegios, blasfemia y apostasía. Viendo esta realidad, no hay que alarmarse si la Iglesia en otras épocas aplicó la pena de muerte a los herejes, no por sus propias manos, pero si por el brazo secular. Eso no quita su responsabilidad, aunque no cabe duda que fue hija de su tiempo y formaba parte de una sociedad “bárbara” que exterminó a miles de brujas y enfermos mentales so pretexto del bien común.

c. Argumentos abolicionistas y a favor de la pena de muerte. El abolicionismo, empieza a cuestionar la legitimidad de la pena de muerte a partir del siglo XII y comienzos del XIII. Afianzando su postura en el quinto mandamiento, “No matar”, y en supuestos filosóficos humanistas en el siglo XVIII y XIX. En el siglo XX y ad portas del XXI , se lucha en contra de la pena de muerte, a través de la corte interamericana de los derechos humanos y del tribunal internacional de justicia. Sin embargo, este progreso, no quita que los siglos que nos antecedieron y actuales, no hayan tenido tendencias que favorecieron o favorecen la pena de muerte argumentando reglas de compensación, de orden social y la de la antropología criminal. Que lejos de aplicar la justicia justamente aniquilan la posibilidad de enmienda del criminal y en especial la del ser humano.

2. Visión moral y cristiana.

Es imposible justificar la pena de muerte. No existe razón valedera en su favor. En conformidad con pruebas bien fundamentadas no es medio disuasivo. No es algo justo, pues un homicidio no se repara mediante otro. Tampoco es un medio de expiación y de rehabilitación, tal como lo exige el derecho penal de las sociedades civiles. Menos todavía un instrumento de defensa social por el solo hecho de que con ella se elimina a un preso que, por ser tal, no pude dañar a nadie.

Ciertamente el estado tiene el derecho y el deber de defender a la sociedad de personas socialmente peligrosas, pero para ello, no es necesario recurrir a la eliminación del culpable o ente que ha vulnerado los derechos de otra persona.

a. Creados a imagen de Dios.

La pena de muerte es aún más inmoral. Sí tenemos en cuenta que la persona es sagrada, porque ha sido creada a imagen y semejanza de Dios (Gén 1, 26 ). Y es él, como creador, “el dueño de la vida o de la muerte” de los seres humanos, porque de él procede y en él se funda la vida. De ahí que el sujeto inocente o no, la vida humana están en sus manos.

Dios se ha revelado como el que no quiere la muerte del pecador, sino que éste “se convierta y viva”. En los designios de Dios la existencia del ser humano es tiempo de conversión. Nadie puede interrumpirlo. La pena de muerte y la prisión perpetua aniquilan por completo la oportunidad de redimirse del ser humano, argumentando falsamente que al individuo no se le puede rescatar para la causa de la vida.

Algunos cristianos han sido partidarios de la pena de muerte y la han sustentado en algunos pasajes del Antiguo testamento en el que se establece esta pena para algunos tipos de delitos; o en todo caso se han remitido al Catecismo de la Iglesia Católica Nº 2266 y 2267 los cuales no excluyen “en casos de extrema gravedad, el recurso a la pena de muerte”.

b. El evangelio de la vida.

Estas referencias a la Escritura se han de reconsiderar. Debido a que es impensable que “el Dios de la vida esté al servicio de alguna causa de muerte”[5]. También, no hay que olvidar que a esta además de leerla hay que interpretarla correctamente. De lo contrario, se corre el peligro de hacer pasar por Palabra de Dios lo que es nada más que un dato cultural. Tampoco hay que olvidar que el Antiguo Testamento se ha de leer a la luz del Nuevo: teniendo como regla de oro el mandamiento nuevo del amor y el perdón.

En este campo, los cristianos y las Iglesias son conscientes de no haber testimoniado siempre el evangelio de la vida; peor aun: de haberlo a veces sometido a las ideas y conductas del tiempo que les toco vivir. “Los cristianos en su tiempo no expusieron siempre con la debida madurez la problemática social y moral. Precisamente, la pena de muerte es un ejemplo de ello. Pero al día hoy todos los cristianos saben que _ como ha dicho Juan Pablo II_ sólo Dios es dueño de la vida y de la muerte” Son palabras recientes de un autorizado hombre de la Iglesia. Con esta cita anterior revalidamos el compromiso que todo cristiano debe tener frente a la violación de la vida y de su siclo natural que toda persona debe cumplir.

Esto quiere decir que para un cristiano no es lícita la pena de muerte. Dios es el único dueño de la vida humana. El Dios que se nos presenta en las páginas de la Biblia se ha constituido en defender incluso de aquellos que han eliminado otras vidas humanas como es el caso de Caín.(genersis ). La pena de muerte es anticristiana. El Señor Jesús ha aceptado la cruz, pero ha renunciado a cargar la cruz sobre los hombros de de los demás y ha muerto perdonando a sus enemigos y esto no es añadidura, sino ley fundamental cristiana.[6]

c. Denunciar todas las violaciones.

Los cristianos y las Iglesias, aferradas al evangelio de la vida tienen la posibilidad de adquirir una sola cultura de la vida. De esta manera, se capacitaran y se volverán más creíbles al anunciar la irrenunciable dignidad humana que posee toda persona y al denunciar valientemente toda violación de la misma.

El evangelio de la vida compromete a los cristianos privada y públicamente en la construcción de una nueva sociedad basada en el amor. Que deberán luchar por la abolición de la pena de muerte de las leyes de los estados. Por ejemplo, en Estados Unidos de Norte América la Iglesia ha sido “profética” al oponerse a la pena capital afirmando: que ésta negaría el derecho a la rehabilitación del criminal, no disuadiría el actuar de otros criminarles, ni la sociedad dejaría de ser amenazada por el crimen, ni se restablecería el orden y la justicia social; porque simple y llanamente se elimina al sujeto, más no se le reinserta en la sociedad[7].

De ahí que la defensa de la vida no es sectorial. El mandamiento no matar, no vale sólo para algunos ámbitos y para otros, menos o hasta nada, en absoluto. Así, no se puede estar en contra de la pena de muerte y en contra de las guerras y, luego, a favor del aborto y de la eutanasia. Un gran sentido de Dios no puede no ir acompañado de un sentido de respeto hacia el hombre, cualquiera sea su condición concreta.

IV. Conclusión

En conclusión, podemos decir que en la defensa de la vida, se debe tratar de rehabilitar a la persona, aunque haya sido reconocida como delincuente y criminal altamente ofensivo para la paz social. Porque esto es signo de la misericordia del Dios que es confesado como creador de todo lo viviente.

De ahí que los creyentes en el Dios que resucitó a Jesucristo, y rehabilitó al justo ajusticiado injustamente, han de tener una palabra profética en defensa de la vida de toda la persona, con independencia de su comportamiento moral y de sus transgresiones al ordenamiento legal vigente anunciando, denunciando y renunciando a todo hecho que atenta contra la dignidad del ser humano. En especial denunciando con carácter la pena de muerte.

Esto quiero decir, que un cristiano que se llama y que se confiesa cristiano no puede ser partidario de la pena de muerte, porque el Dios en quien cree es el Dios del perdón, del amor y de la misericordia infinita.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

1. FLECHA, José Roman, “La Fuente de la Vida. Manual de Bioética”, Sigueme, Salamanca, Segunda Edición, 2000.

2. HORTELANO, Antonio; “Problemas Actuales de Moral”, Tomo II, Ed. Sigueme, Salamanca, 1982.


3. LORENZETTI, Luigi, La Moral. Respuesta a las preguntas mas inquietantes, Buenos Aires, 2002.

4. www.monografias.com
[1] HORTELANO, Antonio; “Problemas Actuales de Moral”, Tomo II, Ed. Sigueme, Salamanca, 1982, Pág., 148.
[2] Ibid., 152.
[3] www.monografias.com
[4] HORTELANO, Antonio; “Problemas Actuales de Moral”, Tomo II, Ed. Sigueme, Salamanca, 1982, Pág., 148
[5] LORENZETTI, Luigi, La Moral Respuesta a las preguntas más inquietantes. Buenos Aires, 2002, Pág. 67
[6] FLECHA, José Roman, “La Fuente de la Vida. Manual de Bioética”, Sigueme, Salamanca, Segunda Edición, 2000, Pág., 373.
[7] Ibid., Pág., 372-373.

HABLANDO DE DIOS PADRE EN UN SENO FAMILIAR MACHISTA Y VIOLENTO

INTRODUCCIÓN.

En una realidad tan desvirtuada del Padre a causa de la violencia familiar y del machismo es cuasi imposible hablar de Dios Padre, porque todos tienen una imagen de Padre castigador, violento, abusivo, poco afectuoso y dictador que somete a todos con tan sólo hablar o golpear y no la de un Padre amoroso, cariñoso, pedagogo, hermano, amigo, esposo y compañero fiel que da la vida por los suyos y se desvive porque estos tengan todo a su favor.

El prototipo de Padre violento y machista esgrima la grandiosidad que tiene esta figura en el seno familiar y lo reduce a un ente, que en vez de ser referente y agradable, es el ogro que muchos no quisieran ver, oír, ni sentir como algo suyo, porque toda su vida han sido ultrajados en lo más profundo de su ser psicológica y físicamente por él. A raíz de esta antipatía a la figura paterna en este ensayo, en el afán de hablar de Dios Padre; proponemos por medio de cuatro epígrafes cambiar la figura paterna en la familia y hacer de éste un hombre que refleje el amor en su ser y existir en medio de su familia. En el primer epígrafe trataremos sobre la violencia y sufrimiento de la mujer en un ambiente machista. En el segundo, sobre la violencia y el machismo que ejerce el varón en medio del seno familiar. En el tercero, sobre las razones sociales y culturales de la violencia y el machismo en el seno familiar. En el último damos unas pistas para hablar de Dios Padre en medio de la violencia familiar y el machismo.

HABLANDO DE DIOS PADRE EN UN SENO FAMILIAR MACHISTA Y VIOLENTO

1. Violencia y sufrimiento de la mujer en un ambiente machista.

La mujer en nuestro ambiente social, cultural y laboral es muy mal considerada, porque se la valora aún como el sexo débil, vulnerable y frágil que no puede ejercer altos cargos en la empresa y en la sociedad civil por ser lo que es y que todo esto está única y exclusivamente reservado para el varón, no para ella. Por eso, hoy en día hay muy pocas mujeres laborando, o si las hay, son en su mayoría informales o en todo caso realizan actividades tales como cuidar enfermos, enseñar, barrer, cocinar y lavar, que sin duda estas labores son solamente una prolongación de la actividad doméstica que realizan a diario a favor del patrón, los hijos y el marido que ha diario sirven sin muchas veces recibir nada a cambio o sí reciben algo, es sólo golpes e insultos y ni siquiera un gracias por lo que has hecho ahora. Esa realidad hace que la mujer sufra mucho, porque no tiene educación, es analfabeta, o simplemente es sometida vilmente a la servidumbre como una esclava, solo por ser mujer.

Pero la estigmatización social, laboral y cultural que hemos visto no es lo único que violenta a la mujer; sino para colmo de males, el personaje que la debe proteger, amar, respetar, hacerse uno con ella la margina; mejor dicho su esposo o marido, la explota y la maltrata psicológica y físicamente sin compasión alguna; porque para él, ella no es más que un objeto de su propiedad que puede hacer con él lo que desee sin que nada ni nadie le diga nada. Lo peor de este abuso es que paulatinamente la hace perder su identidad, su razón de ser en el mundo y su razón de vivir, porque es considerada como don nadie y una cosa poco importante para la vida y la sociedad, que por cierto, ella cree y asume todo esto sin discriminación alguna.

Con esa conciencia desvalorada, la mujer, es frecuente, tanto en el ámbito urbano como rural, que diga: “si me pega mi marido es porque estoy haciendo algo de malo, porque soy bruta, una india, una burra; o porque no sé comportarme frente a sus amigos, o frente a su familia,” y o que diga: “me pega o me insulta porque me quiere, no porque me odie o desprecie, sino porque busca lo mejor para mí, él quiere que me corrija de mis defectos”. Que argumento para más falso. A esa mujer que piensa así dile: ¿por qué sufres tanto?, ¿por qué no te vas de su lado?, ¿por qué te dejas maltratar? Ella de inmediato contesta: “No tengo a donde ir. No me puedo separar de él porque mis hijos van a sufrir. No tengo de que mantenerme. No puedo trabajar, nunca he trabajado fuera de la casa; cómo me voy a separar o ir de casa. No importa pues, ahí recibiré todo lo que venga, ¡todo! por mis hijos, algún día cambiará”. Esta respuesta nos demuestra claramente que está resignada a seguir sufriendo y que no le importa ese sufrimiento, sólo quiere tener que comer, donde vivir, y un marido para que lo mantenga. Nuestra pregunta es: ¿esta mujer es feliz viviendo así?, o es que acaso vive en un autoengaño. Creo con certeza que vive engañada y que si no la liberamos con urgencia de esa estructura mental, será muy difícil que se haga persona a imagen y semejanza de nuestro Dios.

2. Violencia que ejerce el varón machista en el seno familiar.

El varón en nuestro ambiente social es el que se toma todas las atribuciones en el seno familiar y es el que se encarga de velar por todas las necesidades indispensables para la supervivencia de todos sus miembros. Pero, es en este ejercicio de sus responsabilidades y obligaciones en el que subordina por medio del uso abusivo de su autoridad a los hijos y a la mujer y les implanta un modelo de vida esclavizado y violento en el que él es el único amo y señor de todo lo habido y por haber, lo hecho y por hacer. Él es el que hace y deshace todo sin consultar a la mujer o a los hijos, porque si lo hace, sus amigos o familiares lo catalogan de saco largo, poco hombre, o en todo caso de cachudo (cornuto).

Este ordenamiento estructural y tabú social induce fuertemente al varón al uso de la violencia sin ningún empacho y con mucha más indiscreción si está ebrio; porque según él, cuando tiene unas copas encima no tiene temor a nada, ni a nadie y es capaz de enfrentarse al mismo Dios y al mismo diablo en persona y mucho más, ¡claro!, cómo no va a poder pegar a su mujer o encarar el vestido, la comida, la casa, sí él es el dueño, cómo pues, si él con el sudor de su frente y con resquebrajamiento de su lomo durante todos los días de la semana, bajo sol, bajo lluvia ganó para poner todo en casa, cómo no exigir lo suyo, es absurdo no exigir algo a cambio de su esfuerzo. No cabe la menor duda que este comportamiento es el vivo reflejo de la cultura arribista, militarista, y suburbial, que no sabe cómo, ni cuándo hacer escuchar su voz, porque es ignorado en todo a causa de su pobreza y de su indigencia social.

Ante esto me pregunto: ¿acaso para demostrar la autoridad o la perentoriedad del varón en el seno familiar es necesario que este ejerza la violencia o el machismo?, ¿acaso, para que el varón sea definido como varón o como jefe de familia tiene que necesariamente actuar ante todos sin compasión, solo para satisfacer sus caprichos dictatoriales? La respuesta es tajante: ¡Nooo!, porque muy bien puede ejercer su autoridad y ser indispensable para la familia por medio de sus actos de amor, respeto y responsabilidad como Padre y no como villano abusivo y sobajador que no se conmueve con nada, ni nadie. Esto último debe hacer para ser un verdadero Padre digno de loas y de amor.

3. Razones sociales y culturales de la violencia y el machismo en el seno familiar.

La violencia que se respira en el ambiente familiar no es fruto solamente de una causa o de una razón, sino que en “esta expresión de liberación de la frustración personal y social” se juntan presupuestos estructurales del ambiente social, político y cultural, que por años han sido impregnados en la tradición a causa de la subvaloración y el menosprecio, condenando a los seres humanos al subdesarrollo y a la cultura suburbial que almacena en su corazón la violencia material y espiritual del proceso antiguo y moderno de colonización. Sin duda, esta fuerza hipostaciada de subvaloración degradada y denigra la dignidad humana y lo envilece, hasta convertirla en nada.

Toda esta deshumanización, refleja el culto al machismo y la violencia en el seno familiar, y queramos aceptarlo o no, es producto de una cultura y una sociedad violenta y violentada que sólo al abrir un periódico, una revista, ver la televisión o con escuchar la radio, lo único que encontramos en estos medios son imágenes, artículos, escenas, y noticias habladas trágicas que transmiten un mensaje de muerte y abandono, poco respetuoso de la vida y nada sensible a la realidad psicoafectiva y volitiva de los individuos y totalmente monopolizado por el comercio y el sensacionalismo legitimado por la libertad de expresión y la falta eficacia estatal en el emanamiento de leyes que protejan la familia de la violencia social, económica, política y cultural. Entonces: ¿que hacer para que todo eso cambie, se puede hacer algo, o no? Sí se puede y se deber hacer algo, porque no podemos permitir que esto siga así, por eso, es de vital importancia que todos los ciudadanos conozcan sus deberes y derechos y tomen consciencia de su ser ciudadanos y de su ser miembros de una sociedad y lo fundamental de una familia que busca la unidad e igualdad en libertad y en amor para llegar a ser una autentica comunión de amor.

4. Pistas para hablar de Dios Padre en el seno familiar violento y machista.

El desarrollo de los epígrafes anteriores nos ha mostrado la realidad familiar de nuestros pueblos y de nuestras latitudes urbanas y rurales y a partir de esto es importante responder a la interrogante: ¿cómo hablar de que Dios es Padre en una familia plagada por el machismo y la violencia? La respuesta, sin duda, no es fácil de emitir, porque esto implica un conocimiento profundo de la familia en cuanto a saber cómo piensa, cómo vive y cómo planea vivir. Pero como ya tenemos estas nociones básicas, es necesario que se cambie por completo la imagen de Padre en el seno familiar y que se le dé sus rasgos característicos en los que se manifieste como hermano, amigo, compañero, esposo, goel y Padre al igual que Dios lo es con el género humano y con su pueblo elegido, que por más que no cumplan los preceptos que pone para la vida en comunión, como él es comunión en la Trinidad, siempre es amor y es fiel a ese amor misericordioso.

Hablar de Dios padre, en un contexto violento, nos debe llevar a no legitimar con más sagacidad el machismo con textos bíblicos o conceptos triviales sobre la familia, sino ha reivindicar los derechos de los hijos, de la mujer y de la familia en general, porque el Dios que tenemos no es un Dios del miedo, castigador, o masoquista; sino ágape, puro amor y que invita a vivir ese amor en la comunidad. La interrogante aquí salta versando: ¿cómo lograr transmitir todo esto? Fácil, lo primero que debemos hacer es dar identidad a toda esa gente sin identidad, ser voz de los sin voz, reestructurar y cambiar las estructuras de pecado, eliminar la pobreza, distribuir adecuadamente las riquezas, invertir en educación y enseñar sobre todo a amar como Dios ha amado entregando incluso a su hijo para liberación nuestra. Esa forma de amor debemos propiciar, en el que la negación sea señal de virtud y no señal de abuso, en el que sufrimiento sea la ruptura radical con el egoísmo para dar paso a la concatenación del diálogo y el que la exaltación del varón sea por la gran labor que realiza a favor de su familia y no por el gran poder que ejerce al maltratar a su mujer e hijos. Ese amor es el que debe llevarnos a cambiar nuestra sociedad y nuestra familia para que nos sea fácil e interesante hablar de Dios Padre; sino, estoy seguro que el lenguaje de que Dios es Padre, como nuestro Padre, nos parecerá cada vez más extravagante y poco fiable, porque ha nadie dice nada la figura del Padre, salvo su exceso de violencia que ejerce; pero después, otra cosa resaltante sobre él, no creo que haya.

CONCLUSIÓN.

Al llegar al final de este ensayo podemos concluir diciendo que para hablar de Dios Padre es necesario cambiar por completo el paradigma de referente paterno y crear una nueva imagen de él, en la que su manifestación como padre y autoridad del núcleo social sea como la del Padre Dios que está en el cielo y no como la de un salvaje, que sólo busca imprimir su autoridad en base a su fuerza y preponderancia natural de macho.

En segundo lugar, debemos luchar para que la mujer cambie su situación social y familiar devolviéndola libertad e igualdad ante el derecho positivo y se ha de crear instituciones civiles y religiosas para que la protejan de los agresores económicos, sociales, culturales y familiares que a diario asechan como leones rugientes buscando a quien devorar.

Finalmente, es urgente erradicar de la mentalidad del varón el machismo y la prepotencia invitándole a ser amoroso como lo es Dios en el seno trinitario, ya que sólo así, se hará una nueva familia y por ende una nueva sociedad, que no respire violencia y aprovechamiento; sino amor, como comunidad de amor que es.

domingo, 7 de junio de 2009

El genocidio de Alan: "El hombre es lobo para el propio hombre" (Hobbes)

La situación de pobreza en el Perú es una atenuante de la crisis desatada estos últimos cincuenta días en la amazonía. Los departamentos o regiones de Amazonas, San Martín, Loreto y Madre de Dios, están catalogadas como centros de pobreza y exclusión racial y social, porque tienen una multiplicidad étnica y cultural. Los habitantes colonos tienen como único medio de sustento económico la agricultura, y los nativos caza y pesca. A raíz de esto me pregunto: ¿Por qué el gobierno central de nuestro país tiene tanto interés en la amazonía peruana? ¿Qué le esta moviendo para que actúe como lo hizo el día viernes en las localidades de Bagua Grande y Bagua Capital? ¿Son los intereses del pueblo y de los pobres los que están siendo defendidos por el gobierno de turno o que intereses están ocultos? El gobierno central, el poder ejecutivo y legislativo, tengo entendido que ha sido elegido para representar al pueblo y sus intereses, no para hacer prevalecer sus intereses en pro del desarrollo y de la lucha contra lo pobreza. Es absurdo que el presidente de estado se manifieste en un mensaje a la nación solamente representando unos intereses particulares y no los intereses de los peruanos. Los peruanos lo hemos elegido para que represente a nuestro pueblo, nuestros intereses; no para que haga de nuestra nación su gallinero y venda todo al mejor postor sin tener en cuenta la dignidad, la propiedad y la libertad de los pobladores que por derecho constitucional y humano les corresponde.
Los intereses que hay detrás de esta situación caótica son meramente económicos y parcializan la economía por sobre la dignidad humana. La amazonía está concesionada a las empresas madereras y mineras, que ahora exigen al gobierno central la aplicación de los contratos vigentes, y en razón de esta exigencia el gobierno actúa de forma despótica y dictatorial sin tener en cuenta el dialogo y los intereses de todos los peruanos. Se aduce que el “Perú no puede parar” por unos revoltosos. Me pregunto: ¿será cierto eso? ¿Acaso los revoltosos nada más tienen la culpa de la ingobernabilidad del país? Falso, el gobierno de turno no es capaz de ver más allá de lima y más allá de la oficina. Los pueblos indígenas carecen de presencia de estado en sus localidades, la mayoría de ellas no tienen acceso digno a la educación, salud, vivienda, crédito, etc., el estado no se preocupa por hacer de estos pueblos unos a gentes de progreso y desarrollo en la cultura y no al margen de ella.
El fruto de ese caos social y político se plasmó el día viernes cinco de junio del 2009 con la muerte de peruanos como nosotros, y digo peruanos como nosotros porque nuestros hermanos nativos y policías son peruanos y han dejando dolidas y enlutadas a más de cuarenta familias. ¿Es justa esta demagogia política? ¿Por qué peruanos se tienen que matar entre peruanos? ¿Por qué se tiene que enlutar a familias inocentes? ¿Cómo podemos hacer una patria libre, comprometida y solidaria con una ineficacia política como la que patenta el gobierno de turno? La respuesta lo tenemos todos y creo que hemos elegido a personas para representen a personas, no a empresas para que representen sus negocios.
Es lamentable todo lo que ha pasado y aún lo que sigue pasando en nuestro país, por eso hoy más que nunca es urgente un llamado al dialogo, a la concordia y a la paz duradera que se base en justicia, amor y solidaridad para todos tengamos una vida digna y no infrahumana por el hecho de ser nativo o provinciano. No se puede permitir en el país que la brecha entre ricos y pobres, entre indígenas y colonos, entre serranos, costeños y selváticos aumente cada día más. ¡No a la exclusión! ¡No a los intereses solamente económicos! ¡No al partidismo!, porque en una democracia no manda el más fuerte, el que tiene mas, o el que más policías o indígenas mata, sino aquel que es fiel a la voluntad general que lo ha elegido y que responde al bien común y no al particular. Los peruanos no somos lobos para los propios peruanos, no nos podemos depredar, sino amar y dar la vida para que la justicia sea el emblema de nuestra patria y de nuestros pueblos indios y colonos.

lunes, 11 de mayo de 2009

un sueño de inspiracion

BESARTE

Quisiera ser lagrima que brota de tus ojos,

para fundirme en tus labios,

saborear el continente del paraíso oculto,

y abrirme paso al beso robado del tumulto.

Ignorar que te he causado tanto dolor,

sería como meterme al fuego abrasador;

O en todo caso, sería como obscurecer la noche obscura,

del océano cósmico que se abre con mesura.

Profunda soledad me invade al salir de ti,

una estúpida sensación transforma mi ser.

Un mundo infinito se abre desde aquí,

que más no quisiera, irme contigo y ahí fenecer.

Me dijiste, no puedo, no eres para mí…

Y dejaste que me deslizara por tu rostro hasta tocar suelo,

Si tus manos, o tus labios, hubiesen luchado contra el ladronzuelo,

oye, te lo juro, yo no estaría así.

Rota está la pagina de mi libro,

abierta está la otra, pero no sé, si escribir es lo mejor,

Porque ahora esperé contigo un encuentro,

Pero nunca apareciste, al contrario me dijiste olvídame.

Sabes que nunca me atreveré, aunque el rubro

diga, que nunca me quisiste, o algo peor,

que nunca me querrás, ni hablarás de desaliento,

porque entre nosotros, lo único que hubo, es un abandóname.

Un perdóname,

Un quiéreme,

Un abrázame,

Y un bésame.


ANSIAS DE TI

Acariciar las estrellas, es como acariciar tu piel que no está en mis manos.

Conocer el blando universo, es como ansiar el amor que llevo por dentro.

Consumir un cigarrillo en tu nombre, es consumir los más grandes venenos

que no matan sólo el cuerpo, sino que matan, tantas veces, nuestros labios en el encuentro.

Cuanto quisiera tenerte aquí, entre mis brazos, envolverte a besos.

Romper contigo ese sacramento sagrado al recorrer todas las partes de tu cuerpo.

Hacerlo mío, completamente mío, e introducirlo en mis adentros,

Y develar la palabra mágica, te quiero, que los dos llevamos en lo oculto.

Es difícil, tener que despertar y hablar de ti, tan sólo entre pensamientos,

Levantarme del lecho, y no encontrar tu rostro, ni tu imagen a mi lado.

Sonreír incluso a todo el mundo, y no verte, siquiera por unos momentos,

Escuchar hablar de ti y no poder decir a todo el mundo cuanto te amo.

Sé que si lo hago, todos dirían: si que están locos,

Sí, si,… están locos los dos, atreverse a desafiar sus proyectos,

Sus vidas. Esta locura, será como anclar un barco encallado

En playas no profundas, en fin, lo único que importa es que te quiero.

No importa quién, qué o cuál no acepte lo de nosotros,

Seguramente que todos se opondrán en cada gesto,

en cada beso, en cada mirada, incluso en cada suspiro que demos,

lo harán. Pero hoy no hay poder bendito, ni maldito que pueda con lo nuestro.

Esa es la certeza que tengo, la verdad en la que nos movemos,

El aire de aliento que adjuntamos y el esfuerzo

Que los dos hacemos por amarnos

Por más lejos que estemos tu y yo.

Lo peor de todo es que busco tu presencia hasta en los arbustos,

Pero no estas, estas lejos, yo metido en una jaula, atado

De pies y manos, sin ofrecerte ni mundos, ni sueños

Esto que nos sirva para todo lo que vivimos y hemos vivido.



EL SUEÑO ESPERADO

Hoy cuando desperté, vi tu imagen tan refulgente

Similar a esa estrella que dilucida su luz en la noche extenuante

Guiando siempre a un horizonte seguro al más diligente caminante,

Convirtiéndose a la vez en guía y en amante.

No sé, ni nunca lo sabré, el por qué Dios te hizo así brillar.

Tanta fue la impresión que me robaste, que sólo pensé… en callar,

Sabes, por más que el capricho se abra paso a la mar

desconocida de tus sentimientos, para luego fácilmente naufragar

por mas que insistas, yo nunca te he de abandonar.

Cuando yo era caminante tenía que obedecer tu curso,

Y ahora que soy tuyo, soy, tan sólo uno más de tu transcurso

Que vacilante ironía, yo nunca pensé que de ti me enamoraría

Por más que tu seducción haya sido semejante al poder de la fiscalía.

Yo simplemente un amante de la belleza que de ti se prendaría

Entiende, mi único pecado o delito como quieras llamarlo, ha sido el obedecerte

Quizá, porque tu eras la única que en ese momento brillaba con candor,

Y de hecho yo pensé por un momento que tú, y sólo tú, eras mi amiga y mi calor,

lo eras y lo eres, porque has ganado el brío de mi caballo galopante.

Ámame, solo hazlo, juro amarte eternamente.


SOLO TU PRESENCIA

Siento ganas de ti

Mi cama y almohada

Te extrañan, se sienten solas,

No estás, te busco, y no estas mi bella amada,

me preguntan, ya no son ellas sin ti

No se entregan a mí consoladas,

Ahora son todas apesadumbradas

Porque tú no estas, porque en medio de nosotros tu faltas.

Mi habitación no escucha tus risas.

Mis ojos no ven tus labios que sin moverse

Dicen toda la pasión que expresarían al besarme.

Mi mundo se derrumba con simples brisas.

No puedo estar sin ti.

No puedo existir así,

No puedo encontrarte,

No puedo llamarte,

No puedo consolarte,

No puedo acariciarte,

Me conformaré con solamente recordarte

Toda llena de amor,

Llena de palabras que dan calor,

Llena de susurros que ablandan mis oídos,

Llena de abrazos que dan consuelo,

Llena de caricias que me hacen conocer el cielo

Llena de un te quiero

Llena de un te amo.



lunes, 27 de abril de 2009


INTRODUCCIÓN

Se ve y se comprueba que la prostituta no lo es por placer. Ya que muchas veces este “oficio” es su única fuente de manutención tanto para la mujer que lo ejerce, como para los suyos. Por eso, para muchas mujeres el ejercer este “oficio” es humillante, tanto para ellas como para la sociedad en la que viven, a partir de ello, se puede decir que tiene una personalidad humillada ante la sociedad. Todo el mundo la desprecia y las utiliza sólo y únicamente para el placer. Por eso, se ha debatido mucho sobre si el ejercicio de la prostitución es una cuestión de libre elección o no. Pero se ha llegado a comprobar que la mayoría de mujeres prostitutas ejercen el oficio por necesidad, a excepción de muy pocas de ellas que ejercen la prostitución por libertad. Esto lo demuestra claramente este trabajo en sus dos capítulos, tanto y cuanto hablamos de los factores y las causas que condicionan la prostitución de una mujer y el proceso de rehabilitación que tiene la misma.

Para poder afirmar todo esto, nos hemos basado en los libros de SACOTTE, Marcel. La Prostitución. Barcelona: Ed. Fontanella ,1964 y entre otros. Ahora bien, basados en estas bibliografía hemos tratado no de enfocar el problema des de una perspectiva moral, sino un tanto médica y estadística, con la finalidad de que nos lleve a tomar conciencia de los problemas que adolece el mundo de hoy.
PERFIL PSICOLÓGICO DE LA PROSTITUTA

I. FACTORES Y CAUSAS QUE CONDICIONAN LA PROSTITUCIÓN DE UNA MUJER
Dentro las causas y de los factores que impulsan a una mujer hacia la prostitución tenemos muchos, estas y estos, no son sólo físicos, afectivos y psicológicos los que predisponen a una mujer a la prostitución, sino también las condiciones en las que vive, el medio social que la rodea, y no obstante la pérdida del sentido de vida crea un clima favorable para su caída.

Por lo tanto, el camino de una mujer hacia la prostitución, encontramos en efecto, problemas personales, sociales, económicos, familiares, incluso culturales, por eso, trataremos de mostrar cuan importante es tomar en cuenta los siguientes puntos soledad, deficiencia del medio familiar, dificultades de encontrar un trabajo para solventar sus necesidades, necesidad agobiante de dinero y otros...

1) La soledad “es una causa importante por la que una mujer cae en la prostitución”[1]. Muchas féminas han sucumbido, porque, un día se encontraron en un mundo lleno de problemas, dificultades, y fracasos; por lo que al sentirse solas, sin salida de sus duros laberintos, sin empleo y por ende, sin recursos para cubrir sus necesidades buscaron (o buscan) desahogarse en un trabajo que para ellas les es fácil, la prostitución. Muchas veces las mujeres caen en esta “patología” de la sociedad porque no hay nadie quien las valore y las aprecie como personas; no hay nadie quien las haga sentir consideradas tal como son.

En este aspecto, a estas mujeres sólo les acompaña la soledad y la angustia; sólo encuentran la "nada", la infelicidad y una desgraciada condición en un mundo deshumanizado, donde no cuentan con garantías de seguridad y de ser felices. La amargura, el sufrimiento, la tristeza, el llanto, el rencor; sus gritos de soledad abren un horizonte a la pérdida del sentido y como tal la corrupción(prostitución) ofrece su campo de recepción.

Como estas mujeres se encuentran en situaciones difíciles y como son simples viandantes sin dinero, entonces es concebible que sus mismas situaciones o circunstancias determinen sus destinos. Ahora bien, aunque encuentren personas generosas, tropiezan con mayor frecuencia con hombres y mujeres de mala trayectoria que las impulsan al desvío y como éstas se encuentran solas y perdidas(sin horizonte alguno en su vida), no tienen otra salida que hacer lo que sus necesidades las obligan, no tienen más refugio que las calles, los bares, o los miserables hoteles, donde tienen mayor posibilidades de tropezar con hombres pervertidos y mujeres prostitutas que las insinúan a caer en el mismo destino, e incluso las explotan.

2) La huida de la miseria, es otra de las causas que lleva a las mujeres a la prostitución. “La necesidad agobiante de dinero, empleo, y la falta de recursos, sobreviene la miseria”[2] hace que éstas opten por el negocio de su cuerpo ya que ahí las ganancias son fáciles y rápidas. Sin embargo, cuando realizan este “oficio”, su vida a menudo se torna un caos, y es así como se sumergen cada día más en el “vicio” u “oficio” de la prostitución

3) La ausencia de soporte material,. Es también, un factor importante para la caída en la prostitución; esto ocurre tanto en las prostitutas de lujo[3] como en las de una baja categoría[4]. Sin embargo, para las primeras, el gusto por el dinero y el lujo son factores esenciales para sus caídas; mientras que para las segundas frecuentemente sus situaciones de pobreza en las que se encuentran son las que impulsas hacia la caída en la prostitución y las mantiene en ella.

A partir de ello, podemos decir que muchas mujeres que ejercen la prostitución, se encuentran, en efecto, enmarañadas en un círculo de problemas económicos del cual no pueden evadirse. Sin embargo, esto se debe quizá a que casi siempre pertenecen a la categoría de trabajadoras (empleadas) no cualificadas; es decir, no reconocidas reglamentariamente por el Estado.

El desempleo en muchos de los países subdesarrollados e incluso en los desarrollados, hace que las mujeres busquen un trabajo, pero como no encuentran, optan por la prostitución. No porque ellas quieran, sino que su necesidad les hace presa fácil del festín. Y es así como ofrecen el comercio libre de sus cuerpos para hacer frente económicamente a los problemas más inmediatos que las asechan. Ya sea para solventarse ellas mismas o para solventar a una familia que está muriéndose de Hambre. Sin embargo, a muchas de ellas, “esto no les permite salir del dédalo de dificultades que les rodea”[5].Ya sea por la adquisición de hijos no deseados, o en todo caso por ser madres solteras. También hay que recurrir a otros casos. Por ejemplo, muchas veces, estas mujeres están casadas pero el esposo está enfermo, o ellas se han quedado viudas, entonces se ven con la necesidad de encontrar un trabajo que les sea “rentable”, pero como no lo encuentran, optan con mucho dolor entrar en el “oficio”o “trabajo” de la prostitución. Aunque es de poca demanda y poco satisfactorio. Pero, como proporciona ganancias al menos para sobrevivir, ellas lo asumen, porque es su único sustento. Sin embargo, este “empleo” en ocasiones se torna un poco difícil, porque una vez que han caído en él, les es muy dificultoso regresar a la vida normal. Que ellas quisieran tener, porque cuando intentan salir caen con más fuerza dentro de este mundo y es así como se convierten en unas esclavas del comercio sexual.

4) La falta de afecto familiar. Es por esto, que muchas veces las mujeres se prostituyen por el poco afecto que las tienen en le seno familiar y por el poco diálogo que existe en relación para con los padres o en todo caso por la pérdida de alguno de ellos. Esto ocurre permanentemente con las jóvenes, ya “que el porcentaje de las huérfanas de padre y madre, y de pupilas de la asistencia pública, es mínimo y que el relativo a las jóvenes que han perdido prematuramente a su padre o madre, cuyos padres se hayan separado , no es particularmente alto. Por el contrario, se puede afirmar que la caída de una mujer a la prostitución, corresponde casi siempre a un momento de ruptura o de semiruptura con los suyos”.[6] U otras veces, lo hacen también por un deseo de independencia que equivocadamente lo toman como un derecho de libertad para hacer lo que quieran con su vida y con su cuerpo; y como buscan regocijarse en algo, ciega y perdidamente caen en la trampa fácil de ser unas comerciantes de su cuerpo y unas “permisivitas”de sus bajas pasiones. Sin embargo, una de las causas familiares más patentes, es el “machismo” que está impregnado en el seno social y familiar, tanto en la zona rural como urbana.

5) La pérdida del sentido de vida y de los valores. Es cierto, que la degeneración, y pérdida del sentido de vida y de los valores es otra causa para que las mujeres lleguen a la prostitución. Pero, hay que destacar en este orden la ausencia del hogar sano, padres divorciados, violencia familiar, madres solteras, o en todo caso, padres militantes en el campo de la prostitución y otros y otros tipos de oficios de vida. También, la incultura y “la pobreza mental” (no formación educativa), son factores que determinan la autovaloración personal como social de una persona, por eso, cuando estos aspectos son carentes en la vida de una persona, se es presa fácil para caer en cualquier tipo de corrupción.

Por otro lado, cabe señalar que muchas veces hay prostitutas que no toman conciencia de su ser prostitutas y tan sólo dicen ser damas de compañía.[7] O en todo caso son mujeres en busca de placer, sin embargo, esta búsqueda radica no en el sexo, sino sólo y exclusivamente en el dinero. Pero, también, ahora vale tener en cuenta que si busca su placer sexual "trata de buscarlo en algunas personas de relación más humana y personalizada, incluso, o a veces de tipo homosexual como reacción a la agresión varonil" [8]. Pero no hay que pensar por eso que la prostituta no ama o que no está dotada de capacidad afectiva. Pues la prostituta es también sensible a la maternidad y a la inocencia de los niños. "sabe amar en ocasiones...dentro de un contexto diferente al de la prostitución. Y, si llega a tener hijos, puede amarlos, se preocupa por ellos y procura darles un tipo de vida diferente a las suya" [9]. No obstante, son también muy sensibles al cariño desinteresado y a los pequeños detalles de aprecio que las brindan muchos de los clientes buenos o las personas que viven en su entorno, ya sea familiar o social.

Algunas prostitutas presentan un cuadro típico de "debilidad mental", no sólo por la falta de cultura sino también por motivos más profundos y estructurales. Es decir, por ser carentes de una buena educación tanto familiar como social, caen fácilmente en las redes de la prostitución, o en todo caso porque no tienen una autoestima y personalidad bien desarrollada desde su infancia. Por lo tanto, esto sucede con mayor frecuencia en las mujeres que se prostituyen en edades precoces; quienes buscan una fuga, es decir, huir de un mudo hostil e intolerante; por ejemplo, las mujeres que se prostituyen por obligación de sus necesidades, quienes buscan al mismo tiempo una libertad sexual igual que a la del hombre; o, en otras ocasiones, se prostituyen por venganza familiar, ya sea en contra de los padres o del marido.

6) Causas sociales. Por otro lado, cabe resaltar el papel que juega el ambiente social contemporáneo dentro de la vida de cada ser humano. Por lo tanto, aquí, hay que señalar la mentalidad sensualista de la sociedad industrializada, en la que las relaciones sexuales (genitales) son reducidas a productos comerciales. Y es así, como se toma a la mujer como un objeto más de uso y no como el sujeto que es. Éste tipo de mentalidad, influye enormemente en la opción que muchas mujeres hacen por la prostitución y el modo de ejercerla.

Debe señalarse, que por otro lado, con independencia de las razones individuales y subjetivas que llevan a las mujeres al ejercicio de la prostitución, hay una causa social objetiva y poderosa, que a nuestro entender debe ser destacada en letras grandes, y “es la existencia de clientes en abundancia. Si la cifra que se da es cierta, un millón de hombres acuden cada día en el Estado español a los servicios sexuales de prostitutas, sin contar las enormes cifras del turismo sexual realizado en los paraísos de la prostitución. Si hay un millón de hombres dispuestos a pagar por un servicio sexual y sólo un 40% de la población femenina en edad de trabajar, figura como activa en la EPA. Entonces, esto conlleva a que la prostitución sea más efectiva, es decir, las mujeres más propensas a la prostitución son las mujeres jóvenes e incluso niñas.”[10]

II. REHABILITACIÓN.

La rehabilitación es muy difícil pero posible. Hay que rechazar por injusta y falsa la convicción de que no vale la pena hacer nada porque “lo llevan en la sangre”. Esta idea es una de las mayores dificultades con que se tropieza en la labor de recuperación. Por otra parte es inadmisible la consideración del problema de la prostitución desde un punto de vista exclusivamente sociológico, sino también desde un punto de vista psicológico. En cualquiera de los casos no podría tener ningún sentido hablar de rehabilitación. En síntesis podríamos establecer los siguientes criterios pedagógicos que consideramos necesarios.

1.- Sensibilizar la opinión pública de una manera objetiva y humana sin ideas preconcebidas ni intereses creados. Esto implica poner en manifiesto las causas profundas e históricas del fenómeno sin miedo a desenmascarar las vergonzosas implicaciones políticas y financieras que han convertido a la prostitución en un tabú del que apenas se puede hablar diciendo la verdad. Hoy es necesario sensibilizar a la gente informándola y educándola, para que cada cual asuma su parte de responsabilidad en "este indigno comercio, que con toda razón puede considerarse como la forma más degradante de la esclavitud contemporánea y vergüenza de la sociedad" [11].

2.- Proteger por todos los medios la familia estable y armoniosa de suerte, que los hijos sean aceptados y amados desde el momento mismo en que los padres son conscientes de haberlos engendrado. "si todos los niños de la tierra - son palabras de una prostituta por medio de un reportaje de América Televisión - tuviesen una verdadera madre y un verdadero padre, no habría mujeres como nosotras, ni "clientes" ni protectores. Es la familia la que debe cambiar nuestra situación"[12].

4.- Entrega absoluta y desinteresada por parte del personal educativo y trato individualizado con cada mujer. Toda mujer explotada sexualmente exige ante todo cariño y comprensión, o, lo que es igual, una estima sincera de su persona, evitando juicios recriminatorios sobre su conducta. Nadie como ella misma conoce los límites entre la debilidad humana y la perversión moral.

5.- Es necesario crear un plan de rehabilitación en pequeñas residencias con escasa reglamentación, vida de trabajo, clima familiar con personal entregado sin reservas profesionales, puede concebirse sistemáticamente en tres etapas fundamentales:

a) Etapa de equilibrio. La mujer se serena y empieza a tomar nuevo gusto por la vida. Sobretodo, empieza a tener amor por su vida y por su cuerpo. Su autoestima empieza a ser un poco elevada, para ello, es vital que se le vaya prestando una ayuda terapéutica paulatina. Ya que de esa manera, ella pude saber con mayor facilidad que aún es útil para la sociedad. Y sobretodo es útil para si misma, es decir, si se deja ayudar empezará ha sentirse mujer amada, aceptada, útil y querida por todos.

b) Etapa intermedia.- la mujer va tomando conciencia de que se encuentra en una casa normal donde su vida íntima es celosamente respetada y los estigmas psicológicos de la prostitución pierde importancia. Con la nueva convivencia se enriquece poderosamente su personalidad, y los sentimientos de soledad quedan muy compensados. Por eso, es importantísimo la vida comunitaria en la rehabilitación, porque dentro de ella, se genera un clima de intimidad familiar que quizá en ningún momento la tuvieron, además fortalece al máximo su autoestima y su personalidad. Porque se descubren unas a otras y contrastan sus experiencias y desventuras con resultados altamente positivos de los que ni ellas mismas se dan cuenta. Este proceso es importante porque ayuda a las mujeres que han sido prostitutas a recobrar su identidad personal.

c) La marcha definitiva.- La mujer ha recuperado el mínimo necesario de su dignidad humana para reintegrase a la vida normal ciudadana afrontando de nuevo sus avatares. Si todo ha ido bien esta marcha es de hecho definitiva. Sin embargo, para ello, ella tiene que ser ayudada por personajes externos y por su propia familia. Sobretodo, debe exigir, si es que han sido violados sus derechos, la corrección inmediata de los mismo. Por lo tanto, este trabajo compete, tanto al estado, sociedad y en especial a la familia de cada ser humano.

CONCLUSIÓN
Después, de haber presentado minuciosamente el tema: los factores y las causas que condicionan a una mujer para que ejerza la prostitución y por ende el proceso que demanda su rehabilitación, nos atrevemos a dar las siguientes conclusiones.
Toda mujer prostituta no ejerce la prostitución por su propia libertad, sino que está condicionada a un sinnúmero de necesidades, tanto económicas, como afectivas. Por eso, Una causa importante para que la mujer caiga en la prostitución es la soledad, es decir, por este estado de ánimo, la mujer prostituta un día se sintió sola y quizá lo único que pudo encontrar en medio de esa soledad fue más soledad, y un poco por desahogarse se refugió en la prostitución. Otra de las causas, es la carencia de bienes materiales hace que muchas mujeres se prostituyan, aunque en este ejercicio ponen a riesgo su vida, pero como ellas mismas dicen: “de algo tengo que vivir, sino me muero de hambre, yo y los míos”. Y finalmente, una de las causas más latentes en la sociedad actual, es la carencia de hogares sanos. Esto hace que muchas mujeres, incluso niñas se prostituyan ya sea por “venganza familiar” o en todo caso porque son obligadas por la misma familia.
Para que se logre una buena rehabilitación debemos enfatizar en la conscientización, tanto de la sociedad, como de la misma prostituta prestandola una ayuda terapéutica adecuada, sobretodo hacerle recobrar su dignidad de persona ante la sociedad y ante ella misma. Es decir, debemos ayudar a estas mujeres, que sean nuevamente mujeres.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

SACOTTE, Marcel. La Prostitución. Barcelona: Fontanella 1964.

2. MORTELANO, Antonio, "Problemas actuales de moral". T. II: Sígueme. Salamanca 1982.

3. ROSSI, L - VALSCCHI. Ambrogio, Diccionario Enciclopédico de Teología Moral:. Paulinas. Madrid, 1974.

4. Reportaje de América TV, Cuarto Poder, febrero del 2004.

XXIII Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas, “Mujeres 2000, Igualdad
de Género, Desarrollo y Paz para el siglo XXI”. New York, junio 2000.


[1] SACOTTE, Marcel. La Prostitución. Barcelona: Ed. Fontanella 1964, página 37.
[2] SACOTTE, Marcel. La Prostitución. Barcelona: Ed. Fontanella 1964, página 38
[3] Son aquellas prostitutas que realizan sus oficios de prostitución en grandes bufets o departamentos residenciales. Y estas tan sólo son asequibles a clientes de un nivel económico elevado.
[4] Son aquellas prostitutas comunes, estas desempeñan su oficio en los lugares de baja categoría económica.
[5] SACOTTE, Marcel. La Prostitución. Barcelona: Ed. Fontanella 1964, página 40
[6] SACOTTE, Marcel. La Prostitución. Barcelona: Ed. Fontanella 1964, página 42
[7] Las damas de compañía son comúnmente mujeres prostitutas que no aceptan que se les diga prostitutas, porque, según ellas son tan solo acompañantes, pero por ese acompañamiento que ellas realizan cobran, incluso, tienen sexo con su cliente. Por lo tanto, son prostitutas, aunque ellas no lo acepten.
[8] MORTELANO, Antonio, "Problemas actuales de moral". T. II. Ed. Sígueme, Salamanca, pp. 577.
[9] MORTELANO, Antonio, "Problemas actuales de moral". T. II. Sígueme, Salamanca, pp. 577.
[10] XXIII Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas. “Mujeres 2000, Igualdad de Género, Desarrollo y Paz para el siglo XXI”. New York, junio 2000.
[11] ROSSI, L - VALSCCHI. Ambrogio, Diccionario Enciclopédico de Teología Moral. Ed. Paulinas. Madrid, 1974, 887
[12] Reportaje de América TV. Cuarto Poder, febrero del 2004

analisis y exegesis de los salmos 61 y 131

SALMO 61(60)

I. ANÁLISIS LITERARIO.

Género y situación del orante.

El Salmo 61 es una súplica individual y una oración por el rey que termina en un propósito de alabanza y fidelidad.

¿Quién es el orante? El salmo nos revela a un levita que no encuentra su sitio fuera de la tierra santificada por la presencia de YHWH. En su exilio parece que está hostigado por enemigos, por eso “ora por si”[1], y en su mentalidad teocrática, pide a su Dios que proteja a su rey, estrechamente ligado a su suerte y de su pueblo elegido.

¿Cómo es su oración? Su oración es confiada y filial, pero llena del sello de la melancolía del destierro. Los atributos de Dios, su experiencia del pasado y las promesas divinas sobre los destinos de Israel, le dan fe para mantener ilusiones sobre su porvenir y el de su pueblo, en el que se hará posible la comunión íntima y espiritual con su Dios.

Campo simbólico y Relación temporal.

Símiles.

a. Roca. Allí esta la roca de Sión en la que se sienta la casa de Dios. El yahvista exiliado cree que a la sombra de este encontrará su reposo (v. 3c) en los salmos es común llamar a Dios roca de salvación. Porque ella protege de sus enemigos.

b. Torre fortificada. Con un nuevo símil el salmista destaca el carácter protector de YHWH, roca fortificada desde la que pide hacer frente a los enemigos. El salmista tiene experiencia personal de protección, por eso recurre a dios como único y seguro refugio.

c. Tabernáculo, es Sion o el templo morada de YHWH.

d. Alas. Símil que designa el protectorado de YHWH. En el que el orante se siente como el polluelo bajo las alas de su madre.

e. Tienda. Lugar donde habita Dios.

Relación temporal.

En la dimensión temporal notamos la delicada correspondencia de una duración perpetua, hiperbólica referida a la larga vida del rey (61,7) siempre en presencia de Dios (61,8). Y una cotidiana, realista, día a día referida al culto en el templo (61,5).

Estructura y temática.

Es de estructura binaria[2].
· Ansias de retorno a la tierra de YHWH (1-5).

El salmista se siente lejos del santuario de Dios y desde el confín de la tierra, lanza su grito de axilio hacia él, lejos de Jerusalén, la cuidad santa morada de YHWH. Lugar al cual desea volver como los desterrados del salmo 42, 43 y 65. Su situación es de lejanía geográficamente, y de abatimiento espiritual. “Además el enemigo lo amenaza (Sal 61,4) _ por eso_ suplica a Dios dos cosas, que lo proteja y que acoja en su templo, la tienda de Dios”[3]

Dios es, confiesa el salmista, su refugio (Sal 62, 3.7-9) por eso, confia plenamente en él. Su confianza se basa en dos razones que el autor asume como motivos de persuasión para forzar su intervención y para reforzar la súplica (61, 4 y 6). Confiesa que Dios es refugio y le concede lo que le pide, sobretodo, si el que lo pide es alguien que honra al señor. En ese caso, lo que Dios le da, lo considera herencia, que recibe en recompensa, por venerar al Señor.

· Suplica del rey y promesa de acción de gracias (6-9)

La situación psicológica del salmista. El momento de angustia que ha pasado y ahora puede disfrutar de su heredad o tierra prometida, en la que viven todos los que temen el nombre de jhwh. “Lleno de euforia se considera ya restablecido en la sociedad israelita, _acogido_ por el rey representante de YHWH ”[4], para el que pide de manera hiperbólica larga vida, largísima, casi sobrehumana y un reinado estable y prospero bajo la protección de Dios, sostenido y amparado por su amor y fidelidad (Sal 72); ya que su vida está vinculada a la vida con el destino de su pueblo.

· Estructura por versículos[5].
V.2-3 Oración de un suplicante próximo a la muerte.
V.4-6 Confianza en Dios que escucha la oración.
V.7-8 Oración pidiendo una vida y un reinado largo para el rey.
V.9 Nota conclusiva de alabanza.


II. EXÉGESIS Y REFLEXIÓN TEOLÓGICA.
V.2-3b. Hasta aquí dios se hace el sordo a las súplicas del salmista que la dirige desde el rincón de la tierra santa, donde está desterrado. Que Dios le oiga, pues su valor, su fe en Dios comienzan a desfallecer. Ya que “desde el reino de la muerte no se invoca ni se llama a Dios”[6].

V.3c-4. Su oración solicita el retorno a la roca, al refugio rocoso del monte Sion en el que está construido el templo. Yhwh es su único refugio, el único baluarte, el único fuerte, en hebreo migdal[7] (Prov 18,10) contra los enemigos, único recurso en su destierro.

V.5-6. Como ministro que ha sido brutalmente separado del templo, aspira a ser nuevamente acogido por Dios como huésped en su tienda. Este habitar en su tienda, “puede estar tomado del Salmo 15, 1 que muchos llaman liturgia de entrada. Y que señala las condiciones para ser admitido. El orante aquí no aduce más condiciones que su necesidad y su confianza ”[8] en YHWH. Es en esta tienda, templo, o morada de Dios, el huésped se beneficiará de la protección y el l amparo de sus alas, “como una gallina a sus polluelos”[9]. No obstante, esta morada está reservada a quienes temen su nombre y a quienes le sirven con fidelidad. Siendo conciente de esto el triste salmista en el versículo 6 se cree que ha sido escuchado por YHWH, porque él teme su nombre y le sirve con fidelidad, por eso espera la recompensa de su Dios por venerarlo siempre.

V.7-8. El orante ahora ruega por el rey, pidiendo a Dios aunque de manera convencional e hiperbólica que le conceda larga vida. Esta petición “supone que el rey vive y reina _hoy_ y la comunidad lo reconoce como soberano por la gracia de Dios”[10]. De ahí que el verbo ysb tiene en este contexto el valor de reinar, de sentarse en el trono definitivo, que Dios garantiza. Y el verbo lwlm significa simplemente continuidad de la promesa davídica.

V.9. El orante aquí hace la promesa, que por la gracia de volver al templo, él, estará alabando siempre a YHWH su dios que lo ha librado y que lo ha protegido.

III. CONTEXTO CRISTIANO

En el contexto cristiano este salmo tiene una actualización en los textos de Hb 11,13; 2Cor 5,6; Ef 2,19.27. Remarcando en especial el “hospedarse en la tienda de Dios”, el de la comunidad consagrada al altísimo y el del mesianismo de real de Cristo.


SALMO 131 (130)

I. ANÁLISIS LITERARIO.

Género y situación del orante.

El salmo 131 es un salmo de confianza individual que se abre a la comunidad. Es uno de los más intimistas del salterio. “Es una miniatura lírica que expresa la confianza con una antítesis y una comparación: ambos se condicionan e intensifican mutuamente, como el Salmo 8 el contrario del soberbio es el niño”[11], mientras el soberbio es autosuficiente, el niño se pega al regazo de su madre conservando su condición.

¿Quién es el orante y cómo es su oración? Es un alma religiosa y humilde que se entrega sin pretensiones a los caminos secretos de la providencia divina. Adopta la actitud de un niño en el regazo de su madre. Conoce sus propias limitaciones. No pretende grandezas que sobrepasan su capacidad. Y finalmente termina su oración deseando “…que Israel tenga este espíritu de confianza absoluta en su Dios, aceptando sumiso sus misteriosos designios históricos…”[12].

Desdoblamiento psicológico del orante.

El salmo propone una serie personal: corazón- ojos-pies- nps. Arranca del interior, de la sede de los pensamientos, planes y decisiones (leb). “Sube a los ojos, órganos que se abren al mundo, lo acepta y evalúa, órgano también de expresión de afecto. Baja a los pies, implícitos en el caminar/proceder: simboliza una conducta cuya figura se va trazando, una acción con finalidad, y concluye en nps, palabra de múltiples significados”[13]

Este salmo, también expresa el desdoblamiento interior de la introspección. En el que el “yo” es sujeto y objeto, “yo mi”: “el orante mira hacia sí y comunica a otro, al Señor lo que descubre; mira hacia adentro y controla al yo/mi objeto. El yo superior, el que pronuncia el salmo, es un observador…, que penetra en su corazón, es capaz de ver sus ojos, dirige sus pasos calma una agitación peligrosa”.[14]

Esta visión de su yo hace jurar al orante ante Dios de su introspección sincera frente a él. Se dirige a Dios y le habla de su humildad y de su falta de ambición. Conoce sus propios límites, renuncia a aspiraciones desmedidas y no persigue cosas grandiosas. El Señor es en quien descansa sus ansias, Dios y su salvación es lo único que vale perseguir. Por eso, se dice que el orante lo único que encierra en su ser es un profundo sentir religioso centrado en su Señor (YHWH).

La Comparación del Niño.

“Como un niño en descansando en el regazo de su madre” es la imagen que el salmista se vale para transmitirnos el estado de ánimo del orante y su actitud religiosa. Sin embargo, hay que aclarar que la comparación según Schökel no es teológica, sino psicológica que expresa filialidad maternal del hombre con su Dios. Sin duda este Salmo es testimonio de la maternidad divina.

II. EXÉGESIS Y REFLEXIÓN TEOLÓGICA.

V.1. Ya el corazón (el Espíritu) del salmista no se hincha más de orgullo. Rechaza toda pretensión de independencia, toda idea que minusvalore[15] a Dios, su ley, su apoyo benevolente. Sus ojos no son altivos. Ya no tiene la ambición de hacerse la vida según su ley, sin recurrir a YHWH. Ya no cabe en él la locura de emprender obras que sobrepasan sus fuerzas. Esta actitud, de condena a la soberbia, nos recuerda muy bien los sapienciales, por ejemplo: Prov 16,18-19.30,13. También Ben Sirá dice: “que la soberbia es odiar a Dios y a los hombres”(Eclo 10,6-18), pero la mas importante condena se hace en Is 2,9-19[16].

V.2. ¡Que muera! Si tengo mi alma en paz y en silencio. Con estas palabras, el salmista, parece admitir que su alma ha sido agitada anteriormente por palabras íntimas, pensamientos ambiciosos, desdeñosos de Dios[17]. Jura ahora poner su alma ante Dios en silencio y en calma, jura renunciar delante de Dios a toda soberbia, todo pensamiento, a toda palabra interna preñada de orgullo. De ahora en adelante se hace el pequeño, humilde, silencioso, abandonado en las manos de Dios, como un niño se abandona a los brazos de su madre, consciente de su propia debilidad y de su necesidad de protección y amparo. Es en YHWH en el que se siente seguro, amado, sobre todo acogido.

V.3. La experiencia individual se amplia a la comunidad, pero “propone cuestiones graves: ¿Debe Israel aspirar a ser un gran imperio, económico político militar? ¿En que sentido ha de vivir la bendición de Dt 28,13: “que el Señor te ponga de cabeza y no de cola, que vayas siempre de más nunca a menos”?”[18] El salmista recomienda a Israel que rehuya toda confianza orgullosa y que se fíe de YHWH de modo humilde y confiado. Porque esa es la garantía de la salvación declarada por Dios a los profetas (Is 2,11-16; Sof 3,11-12).

III. CONTEXTO CRISTIANO

La predilección por los niños es tan frecuente en el evangelio (Mt 18,3-5). Y la doctrina de la humildad tan común en el Nuevo testamento especialmente en Mt 23, 12; Lc 14,11;18,14, demuestra que todo aquél que se humille será enaltecido ante los ojos de Dios.

La postura del orante del salmo 131, expresa Jesús, porque en él no hay orgullo, no hay desprecio para con su Padre, no hay intento de prescindir de él para realizar su palabra. A su vez, como hijo de Dios, rechaza toda ambición de grandeza (Fil 2,7-8). Renuncia siempre a hacer su propia voluntad, su placer, o su alegría inmediata (Jn 5, 30; Rom 15,3) para hacer la de su Padre. Esta actitud de Jesús denota una estrecha relación con Dios (Padre), se parece al niño que se recuesta en los brazos de su madre, e invita al pueblo de Israel y todo cristiano seguir su ejemplo.


REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

AA.VV. Comentario al Antiguo Testamento. Tomo II. Segunda edición, Verbo Divino, 1998, Pág., 450

GARCIA CORDERO, Maximiliano; PÉREZ RODRÍGUEZ, Gabriel, Biblia comentada. Texto de Nacar Colunga. Libros Sapienciales. Madrid, Pág., 640-641.


GUICHOU, Pierre. Los salmos comentados por la Biblia. Sígueme, 1965.

SCHÖKEL Alonzo; CARNIT, Cecilia. Salmos I, Verbo Divino, Navarra, 1993

[1]GARCIA CORDERO, Maximiliano; PÉREZ RODRÍGUEZ, Gabriel, Biblia comentada. Texto de Nacar Colunga. Libros Sapienciales. Madrid, Pág., 640-641.
[2] SCHÖKEL Alonzo; CARNIT, Cecilia. Salmos I, Verbo Divino, Navarra, 1993, Pág., 818.
[3] GUICHOU, Pierre. Los salmos comentados por la Biblia. Sígueme, 1965, Pág., 283-286
[4] Ibid., Pág., 283-286
[5] AA.VV. Comentario al Antiguo Testamento. Tomo II. Segunda edición, Verbo Divino, 1998, Pág., 450
[6] SCHÖKEL Alonzo; CARNIT, Cecilia. Salmos I, Verbo Divino, Navarra, 1993, Pág., 819.
[7] Ibid., Pág., 820
[8] Ibid., Pág., 820
[9] GUICHOU, Pierre. Los salmos comentados por la Biblia. Sígueme, 1965, pág
[10] SCHÖKEL Alonzo; CARNIT, Cecilia. Salmos I, Verbo Divino, Navarra, 1993, Pág., 820.
[11] Ibid., Salmos II, Verbo Divino, Navarra, 1993, Pág., 1526.
[12] GARCIA CORDERO, Maximiliano; PÉREZ RODRÍGUEZ, Gabriel, Biblia comentada. Texto de Nacar Colunga. Libros Sapienciales. Madrid, Pág., 640-641.
[13] SCHÖKEL Alonzo; CARNIT, Cecilia. Salmos II, Verbo Divino, Navarra, 1993, Pág.,1526.
[14] Ibid., Pág., 1526-1527.
[15] GUICHOU, Pierre. Los salmos comentados por la Biblia. Sígueme, 1965, Pág.,615-616
[16] SCHÖKEL Alonzo; CARNIT, Cecilia. Salmos II, Verbo Divino, Navarra, 1993, Pág.,1528
[17] GUICHOU, Pierre. Los salmos comentados por la Biblia. Sígueme, 1965, Pág., 615-616

[18] SCHÖKEL Alonzo; CARNIT, Cecilia. Salmos II, Verbo Divino, Navarra, 1993, Pág.,1528